Adolescentes y alcohol

Alrededor de medio millón de adolescentes españoles de entre 14 y 18 años se emborracha al mes. Además, la edad a la que empiezan a beber alcohol se sitúa en los 13,8 años de edad. Es evidente la relación entre adolescentes y alcohol, un problema que incumbe a toda la sociedad pero en especial a los padres con hijos adolescentes.

 

Para afrontar este problema social de una manera realista y eficaz es necesario contemplar todo el contexto social en que socializan los jóvenes, los grupos en los que forma parte y la influencia de estos en las creencias, valores y actitudes que intervienen en la conducta de los jóvenes.

imagen adolescentes alcohol
El consumo de alcohol en adolescentes está socialmente aceptado

Adolescentes y Alcohol: Cómo manejarlo

La adolescencia es el periodo en el que suele aparecer el hábito social de consumo de alcohol. El adolescente se siente parte de un grupo de edad, con una serie de características propios, como hábitos, modas y valores. Dependiendo del grupo en el que cada adolescente se integra, influye en los valores que va a interiorizar para construir su identidad personal.

 

Consumir alcohol es un habito socialmente aceptado, el consumo por parte de los adolescentes se interpreta como una forma de divertirse y socializar con los amigos los fines de semana. También es interpretado como un paso adelante para dejar atras la infancia a la vez que se integran en el grupo de iguales.

 

El ambiente familiar y entorno social también inciden en el riesgo de un consumo excesivo de alcohol. Un hogar en el que es habitual el consumo de alcohol será interiorizado como una conducta normal eliminando la noción de riesgo. Una relación entre padres e hijos poco fluida, con bajo nivel de supervisión, con exceso o carente de disciplina son algunos factores que abonan un consumo descontrolado de alcohol.

 

Cómo hablar con un adolescente sobre alcohol

No existe una edad concreta para hablar con un adolescente acerca del consumo de alcohol, pero será mejor anticiparse al primer contacto u ocasión de beber. Cuándo llegue ese momento, tendrá al menos una noción de que algo puede salir mal.

 

Probablemente el adolescente se muestre reacio a hablar de alcohol con sus padres, en esta edad ellos buscan ser independientes y este tipo de situaciones puede verse interpretada como una invasión.

 

Trataremos de buscar un momento de distensión para abordar el asunto de pasada, por ejemplo preguntándole su opinión. Tendrá mejor efecto si abordamos el tema varias veces sin insistir demasiado, que hacerlo de una vez y provocar una situación incómoda.

 

A la hora de exponer el mensaje, debemos tener en cuenta que él o ella tienen una opinión formada de lo que han visto en casa o su entorno de amigos. De manera pedagógica trataremos de desmontar los falsos beneficios de beber alcohol y exponer las posibles consecuencias negativas, pero sin dramatizar.

 

Uno de los momentos clave será cuando estando en un grupo le ofrezcan consumir alcohol, aquí entra en valor haber formado una opinión previa. Habrá un equilibrio entre la necesidad de aceptación por el grupo, la curiosidad por explorar nuevas sensaciones y los consejos de los padres.

 

Incentivar una adolescencia sin alcohol

Como indica el refranero «Quién evita la ocasión, evita el peligro», quizás sea más un deseo que un objetivo realista para aplicarlo por completo. La experiencia demuestra que ambientes muy restrictivos son contraproducentes. Pero fomentar unos hábitos que alejen al adolescente del alcohol pueden ser una buena manera de disminuir el peligro.

 

Fomentar actividades complementarias en el adolescente que le aporten bienestar y sensación de seguridad en sí mismo, suelen ser un motivo para rechazar o restar interés por el consumo de alcohol. Dado su nivel de energía disponible en los adolescentes, lo más recomendable es la práctica de algún deporte aeróbico como correr, nadar o bailar.

 

Dado que los adolescentes habitualmente pierden el interés con facilidad, debe ser él o ella quien elija qué actividad quiere hacer. Debe acordase un horario a cumplir y si es posible un objetivo. El alcanzarlos le aportará la satisfacción necesaria para querer continuar. Además conocerá a otros chicos de su edad, con inquietudes saludables.

 

Consecuencias del alcohol durante la adolescencia

Hasta los 20 años, el cerebro humano continúa desarrollándose. La última zona en crecer, el cortex prefrontal, donde surge la capacidad de planificar y prever consecuencias puede verse afectada por el abuso de alcohol. Por lo tanto tendría consecuencias en el pensamiento como maduro. En menor medida afecta negativamente en la memoria y capacidad de aprendizaje.

 

El consumo excesivo de alcohol no solo tendrá consecuencias negativas en el rendimiento escolar del adolescente, también en sus relaciones familiares al aumentar la inestabilidad emocional y dificultar las relaciones de amistad. También aumentan las relaciones sexuales de riesgo y los accidentes.

 

Vea también: Cambios hormonales durante la adolescencia

Referencias en: medicinenet.com

2 comentarios en “Adolescentes y alcohol”

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