Problemas en la Adolescencia

La adolescencia es una etapa de la vida muy interesante para los psicólogos, pero a menudo muy difícil para los implicados: los adolescentes y sus familias. Los problemas habituales en los adolescentes residen principalmente en el ámbito del comportamiento social, y los recientes avances en el estudio de la interacción tienen mucho que aportar aquí. La principal aplicación práctica consiste en identificar métodos de mejora en habilidades sociales para los adolescentes con problemas para relacionarse, y en asesorar a los padres y al resto de personas que tratan con ellos habitualmente, sobre las formas más eficaces de hacerlo.

 

Los problemas psicológicos y sociales durante la adolescencia, especialmente los relacionados con la conducta social y el rendimiento escolar, son más frecuentes durante la adolescencia que en cualquier otro momento de la infancia. Los adolescentes tratan de ser más independientes de sus padres, tienen mayor libertad de movimiento por sí mismos y quedan fuera del control directo de los adultos. Cuando la mala conducta se convierte en frecuentes muestras de agresividad, los adolescentes deben ser evaluados por un profesional de la psicología para descartar la presencia de un trastorno psicosocial. En la actualidad, la depresión, la ansiedad y los trastornos de la conducta alimentaria son conductas habituales entre los adolescentes. Algunos indicios para detectar adolescentes con ansiedad o trastornos del estado de ánimo, pueden ser presentar síntomas físicos como fatiga crónica, mareos, dolor de cabeza, dolor abdominal y dolor torácico.

imagen problemas habituales durante la adolescencia

Problemas Habituales Durante la Adolescencia

La depresión temporal puede ser frecuente entre los adolescentes durante una etapa complicada. Para ello los médicos realizan pruebas de detección sistemática durante las exploraciones en las que a menudo pueden identificar estos problemas. Gracias a esa información podrán ofrecer consejos prácticos a los adolescentes con problemas y, en su caso, alentarles a aceptar el tratamiento adecuado por los especialistas.

 

El suicidio es muy poco frecuente para los más jóvenes, pero no los son los pensamientos sobre el suicidio; llamados ideación suicida. Cuando el adolescente manifiesta este tipo de pensamientos, requiere una valoración inmediata por un especialista; no sería prudente esperar que los padres valoren adecuadamente cuál es la gravedad del problema.

 

La ansiedad se manifiesta a menudo en la adolescencia, existen múltiples tipos de trastornos por ansiedad. Desde los trastornos del estado de ánimo y los trastornos disruptivos del comportamiento, como el trastorno negativista desafiante y el trastorno disocial. Algunos adolescentes que sufren un episodio psicótico causado por el consumo de marihuana, pueden llegar a desarrollar un trastorno psicótico crónico.

 

Los trastornos del pensamiento, son un fenómeno en el que el adolescente tiene dificultad para distinguir entre los pensamientos basados en la realidad y el producto de la fantasía, lo que se denomina psicosis. Este fenómeno suele comenzar durante la adolescencia o la edad adulta temprana. El primer episodio de psicosis se denomina brote psicótico. Tanto la esquizofrenia como el trastorno esquizoafectivo son problemas habituales en adolescentes y suponen trastornos del pensamiento, que afortunadamente suelen remitir en la mayoría de los casos.

 

Los trastornos de la conducta alimentaria, especialmente en chicas, son frecuentes y en casos extremos pueden causar secuelas e incluso llegan a ser potencialmente mortales. Una conducta habitual en estos casos de adolescentes con problemas de alimentación es realizar esfuerzos extraordinarios para ocultar los síntomas de un trastorno de la conducta alimentaria. Este trastorno se materializa en reducciones sustanciales en la ingesta de alimentos, purgas tras las comidas, consumo de laxantes o práctica desmedida de ejercicio físico.

 

Solucionar los Problemas del Adolescente

La detección temprana es un prerrequisito crucial para el manejo exitoso de los problemas sociales y de salud general de los adolescentes. Recientemente se han desarrollado unos test con imágenes y palabras, para identificar los problemas de los adolescentes. Los resultados de estos test son válidos y fiables para su uso en el entorno escolar o en la consulta de atención primaria. Sin embargo, la literatura publicada indica que la detección por sí sola no garantiza que se solucionen las dificultades. El adolescente debe admitir la importancia del problema y acceder a realizar las técnicas que pueden ayudarle a mejorar. Para muchos adolescentes resulta incómodo hablar sobre sus sentimientos y preferirán encerrarse en su mundo interior.

 

 

Los adolescentes se enfrentan a diario a verdaderas preocupaciones, entre los 13 y los 19 años, ya que es la etapa de crecimiento más incómoda de sus vidas. Durante esta época, los adolescentes están expuestos a algunas luchas internas y externas que en algunos casos pueden convertirse en abrumadoras. En un momento vital en el que aún no han formado una conciencia de una personalidad definida, deben hacer frente a los cambios hormonales, la pubertad con los cambios físicos, las fuerzas sociales y paternas, las presiones laborales y escolares, etc. Muchos adolescentes están abocados a sentirse incomprendidos. Durante este periodo de máxima fragilidad, resulta vital que sus sentimientos y pensamientos sean validados y que la validación provenga de sus padres.

 

El reto para los padres radica en encontrar la manera de acercarse a sus hijos, con cuidado y de forma cercana para conseguir hablar de las preocupaciones que condicionan al adolescente en su día a día.

Detectar Cambios en Hijos Adolescentes

Identificar de manera temprana los problemas más habituales en adolescentes es relativamente sencillo gracias a la cantidad de información disponible. La ventaja de compartir el espacio vital con el adolescente en cuestión permite a unos padres atentos detectar hasta los cambios más sutiles. Estar atento a estos signos en una fase temprana puede ayudar a bloquear o reducir un daño mayor y orientarles hacia formas saludables de afrontar sus preocupaciones. Algunas de estas señales pueden ser:

  • Cambios en los patrones de sueño
  • Nuevos hábitos alimenticios
  • Disminución del interés por las actividades normales y saludables
  • El descenso en el rendimiento en el colegio o instituto
  • El aislamiento voluntario

Si observamos alguno de estos comportamientos podemos interpretar que representan señales tempranas de depresión. Del mismo modo, el aumento de las exigencias de rendimiento, la competencia con los amigos, etc., también pueden provocar un estrés no deseado.

 

Entender la Transición de Niño a Adolescente

Es crucial que los adolescentes se sientan validados en sus sentimientos y pensamientos porque lo que están viviendo es una parte real de sus vidas. Los padres y tutores no deben juzgar ni criticar sus sentimientos o pensamientos. Ser sensibles a los adolescentes y al hecho de que están expuestos a una serie de emociones nuevas y difíciles, es un paso importante para entender su transición. Algunos sentimientos negativos como la ira, la confusión, los celos, el incumplimiento de las normas, la aversión a los padres o a los mayores en general, el secretismo y la exagerada necesidad de privacidad, etc., son algunos ejemplos habituales de emociones o sentimientos que tienen.

 

Cuando los padres se enfrentan a estos comportamientos desafiantes deben interpretarlos como el resultado de su incapacidad para manejar adecuadamente la intensidad de estas emociones.  Estas emociones son difíciles de asimilar, y dan como resultado uno de los problemas habituales en adolescentes.

 

Transmisión de Conductas Saludables

Una de las preocupaciones que se derivan de la curiosidad y de la necesidad de independencia o sensación de control puede ser la experimentación con el consumo de alcohol o drogas por parte de menores, la intimidad física o el embarazo adolescente. A menudo se cree que educar al niño sobre el sexo le llevará a querer experimentar. Sin embargo, no existe ninguna evidencia.

 

Hablar con tus hijos sobre el sexo les permitirá estar informados y eliminará las falsas creencias o rumores. En la actualidad el nivel de exposición que tienen los adolescentes gracias a Internet, no tiene parangón. La ciberadicción es el problema que más crece entre los adolescentes. Este es otro asunto sobre el que los padres deben hablar con sus hijos adolescentes y concienciarlos sobre la ciberseguridad, y sobre cómo protegerse de los peligros que encierra Internet.

 

Una buena estrategia de los padres puede ser el crear una lista de reglas que digan claramente cuándo usar Internet, qué sitios deben visitar y qué medidas de seguridad deben seguir razonando claramente del motivo de las mismas. Los padres deben mentalizarse de como una conversación en el momento y tono adecuado, con enfoque sano y objetivo sobre estos temas les ayudará a tomar decisiones informadas.

 

Respetar la Independencia del Adolescente

Escuchar las opiniones o las decisiones del adolescente aumentará su confianza y autoestima. La capacidad de la mayoría de los jóvenes para desarrollar una autoestima positiva puede verse afectada por el entorno familiar y las críticas frontales de los padres. Hacer del respeto una virtud mutua ayudará a desarrollar un vínculo más fuerte entre los padres y el hijo adolescente.

Cuidar la Comunicación entre Padres e Hijos

Cada padre tiene una visión diferente sobre la manera adecuada de llevar la relación con sus hijos. Crear una relación sana entre el niño y sus padres es uno de los puntos esenciales durante la adolescencia. La comunicación fluida es la clave para desarrollar una relación que haga al adolescente sentirse cómodo hablando con sus padres. Uno de los aspectos complicados para los padres es encontrar el equilibrio correcto entre ser un amigo y un padre, ya que si este equilibrio se rompe en alguno de los extremos, será difícil mantener una relación adecuada.

 

Por ejemplo, los adolescentes que se enfrentan a inseguridades sobre su imagen corporal, uno de los problemas más habituales en adolescentes, como ser demasiado gordos, demasiado flacos, demasiado altos o demasiado bajos, se beneficiarán de una aportación equilibrada en el enfoque corrigiendo la información negativa. Pero este efecto solo ocurrirá cuando se consigue una buena relación.

 

Confianza y aceptación

La confianza es la base de cualquier relación. Espiar, cuestionar/comprobar con los amigos o dudar obstaculizará el vínculo, lo que llevará a comportamientos desafiantes como mentir, robar, esconderse y ser irrespetuoso o manipulador. Es importante aceptar a los adolescentes tal y como son y generar confianza en ellos. Esto les ayudará a confiar y a aceptarse a sí mismos, así como a las personas de su entorno más cercano.

 

Comunicación y espacio seguro

Un canal de comunicación claro abre muchas posibilidades. Esto no solo mejora la relación, sino que también ayuda al niño a confiar en los padres sobre temas delicados como el acoso, la presión de los compañeros y el abuso. Los padres deben sentirse libres para hablar con sus hijos adolescentes sobre ciertos problemas habituales de la adolescencia como las citas, el sexo, las drogas y el alcohol. Esta incapacidad para discutir los puntos buenos y malos es lo que les lleva a dar pasos equivocados por curiosidad. El uso efectivo de la comunicación fomentará la construcción de la confianza, el respeto y la aceptación entre el adolescente y los padres.

 

Buscar Ayuda Profesional con los Problemas Habituales del Adolescente

En la actualidad, buscar ayuda profesional se ha convertido en una práctica común y más accesible. Es importante que el adolescente reciba indicaciones de dónde o cómo buscar ayuda cuando la necesitan para solucionar los problemas habituales. Del mismo modo los padres deben ser conscientes de sus propias necesidades y limitaciones, aceptarlas con naturalidad y estar abiertos a buscar o aceptar ayuda.

 

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